La Estigmatización De Las Personas Con Trastornos Mentales Y Neurológicos

Si bien hay una inclinación por la parte de las familias de negación del estigma, posibles sentimientos de vergüenza llevan a la gente con esquizofrenia y a sus familiares a un gran aislamiento. Entre las opiniones erróneas sobre la esquizofrenia supone que la enfermedad hay que a inconvenientes en la educación del niño, lo que aumenta los rasgos de responsabilidad y de estigmatización en los progenitores o familiares. Y, por último, también se hablan de aunque tampoco sean de manera fácil medibles, efectos sobre los servicios de salud psicológica ( ). Aparte de los referidos efectos estructurales sobre inversiones en investigación, avance de servicios y medidas concretas de acompañamiento (41-171).

la estigmatización de las personas con trastornos mentales y neurológicos

Perpetúan prejuicios negativos al enseñar a la gente con patología mental como peligrosas. En la mayor parte de las novedades sólo se charla del tema para justificar hábitos en la sección de sucesos. Algunas ocasiones, se emplea la patología mental y los diagnósticos para justificar el accionar, generalmente violento, de la gente, lo que no se hace tratándose de otro tipo de anomalías de la salud. Se relaciona el diagnóstico siquiátrico para justificar el comportamiento, ocasionalmente violento.

¿Todo El Mundo Puede Desarrollar Un Trastorno Mental?

Por esta razón, los expertos recuerdan que es fundamental apelar a la compromiso social e individual. La mejor forma de combatir contra el estigma y el tabú que aún representa la enfermedad mental es a través de la normalización y el saber. Es decir, “con la aceptación de que es una nosología más de las muchas que padece, o puede sufrir, cualquier humano durante su existencia, de la misma algún otro género de patología”, recuerda el experto. Además, normalmente evitamos las situaciones violentas, pues nos generan un estrés elevado. La mayor parte de los crímenes violentos y asesinatos son realizados por personas que no tienen ningún trastorno mental.

Tener un carácter belicoso es independiente del sufrimiento de un trastorno mental. Toda la información incluida en la Página Web está referida a productos del mercado español y, por tanto, dirigida a expertos sanitarios legalmente facultados para prescribir o dispensar medicamentos con ejercicio profesional. La información técnica de los fármacos se posibilita a título meramente informativo, siendo compromiso de los profesionales facultados prescribir fármacos y elegir, en todos y cada caso específico, el régimen mucho más conveniente a las necesidades del paciente.

¿De Qué Manera Puedo Ayudar A Un Individuo Con Trastorno Mental?

“Que gente conocida salga del armario y cuente su experiencia. Esta es, indudablemente, la mejor terapia. Revisar que también ellos tienen inseguridades asiste para romper con lo idóneo”, anima Frías. Oír a Andrés Iniesta, a Sophie Turner (Sansa Starck en \’Juego de Tronos\’) o a Bruce Springsteen hablar de sus periodos depresivos puede animar a quien está sufriendo a hablar de esto . “Es clave que la gente con trastornos mentales se sientan personas y acepten su vulnerabilidad psíquica”. Los trastornos de salud se deben a un grupo de factores biológicos, sociales y de vivencias vividas. Lejos de una actitud compasiva y paternalista, los especialistas reivindican sacrificios para salvaguardar los derechos de los afectados. Por servirnos de un ejemplo, que en el ámbito sanitario, ni los antecedentes familiares en salud psicológica ni nuestro historial médico puede ganar peso por encima de los motivos clínicos que el paciente refiere.

Las personas con esquizofrenia tienen la posibilidad de contagiar su patología a otras personas. En el libro \’Todos nacemos locos\’ , el escritor Jose Valenzuela examina cómo tratan las enfermedades mentales 50 películas con esta temática, desde \’El gabinete del doctor Caligari\’, de 1920, a \’El hombre que mató a Don Quijote\’, estrenada en 2018. La Psicología quiere derribar estos muros y hacer más simple el acceso a la atención médica y psicológica a estas personas, a fin de que de esta forma se les pueda prestar el régimen que necesitan, tanto a ellos como a sus familias. Existen una extensa variedad de trastornos mentales, cada uno de ellos con manifestaciones distintas.

Revisión sobre el estigma y la discriminación que afecta el día de hoy a la patología mental, intentando realizar un modelo general que pueda orientarnos. Para quienes tienen esquizofrenia es importante sentirse cómodos y admitidos, algo que optimización tanto su confort general como el de su familia. Para un integrante de la familia o un cuidador puede ser muy positivo ver que su familiar o amigo con esquizofrenia interacciona con otros integrantes de la familia y amigos, y que goza de nuevo de las actividades cotidianas. Sin embargo, a fin de que esto suceda, es esencial que los síntomas de la esquizofrenia estén bien controlados tomando la medicación de la forma precripta. El retraimiento social es uno de los síntomas negativos usuales de la esquizofrenia y las personas experimentan de forma frecuente adversidades sentimentales, sociales y motivacionales.

En general, se caracterizan por una combinación de modificaciones del pensamiento, la percepción, las conmuevas, la conducta y las relaciones con el resto. Es esencial evitar utilizar expresiones que logren ayudar a promover estereotipos negativos. La organización Mental Health Europe ,que reúne a mucho más de 3.000 organizaciónes no gubernamentales y asociaciones de salud psicológica en toda Europa, proporciona una secuencia de recomendaciones. Hay distintas tácticas de herramienta diversa, como son la protesta, la educación y el contacto social, siendo esta última singularmente valorada como útil, junto con las intervenciones mucho más estructurales.

Por el contrario, cada día observamos como determinadas patologías físicas reciben cada vez más acompañamiento social, el cáncer entre otras, siendo un objetivo a hallar para la Psicología y Psiquiatría que en algún momento tengamos la posibilidad poder esa mirada para las anomalías de la salud mentales. Perciben el rechazo al ver como su familiar con enfermedad mental es aislado y apartado de las ocupaciones sociales, por el solo hecho de haber sido etiquetado como enfermo mental, basado en estereotipos, basados en el desconocimiento e ideas equivocadas. Esta situación conlleva a un gran sufrimiento e indecisión en la familia, que ve cómo poco a poco el aislamiento social es cada vez más alarmante. En estos años, pese a los avances en los derechos humanos, un análisis de los hábitos sociales hacia este colectivo señala que todavía persisten en la sociedad de la cual formamos parte las reacciones discriminatorias.

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Las legislaciones concretas para enfermos mentales en aspectos como la aptitud o incapacidad civil o los tratamientos involuntarios, juegan así un papel de refuerzo del estigma que debería tenerse presente en el momento de procurar regular esos puntos, en beneficio de las personas con trastornos mentales y no sólo de la familia o el entorno social. Y asimismo que la atención sanitaria y social a este tipo de problemas se sitúa, prácticamente en todos y cada uno de los lugares y a pesar de las obvias diferencias internacionales, bajo los estándares habituales de atención a otros problemas sanitarios y sociales . Y, en todo ello, estableciendo comparaciones entre diferentes ámbitos de nuestras sociedades y distintas sociedades y culturas. La asociación patología mental y crueldad es un tema clave a este respecto, de ahí la importancia que su análisis tiene para proponerse estrategias de cambio (9; 12; 14; 37; 48; 51; 56; 59-60; 63; 67; 78-96).

Estigma Y Enfermedad Mental: Panel De Discusión

De este modo, antes de entrar a comentar los aspectos más importantes de la información acumulada sobre distintos elementos del proceso de estigmatización de personas con patologías mentales, hay que apuntar que una primera fuente de variabilidad tiene que ver con los diferentes géneros de inconvenientes que incluimos bajo esa denominación genérica (4; 14; 25; 43; 48-62), si bien esa distinción no siempre se tiene en cuenta al enseñar los desenlaces de ciertos estudios. Un aspecto relacionado con éste es el de la influencia que, sobre el estigma, tengan la posibilidad de tener dos aspectos derivados de los enfoques expertos hacia las personas con enfermedad mental grave. Y, muy relacionado con este aspecto , el del papel que pueden tener atribuciones de causalidad predominantemente biológicas, singularmente genéticas, o principalmente psicosociales, enfrentamiento inconcluso en lo relativo a las patologías o trastornos mentales graves ( ). Por un lado, la identificación de ciertas de ellas, en especial la esquizofrenia, con otras anomalías de la salud crónicas (en función de su probable origen multicausal, pero con una base genética visible y modificaciones orgánicas poco a poco más claras), parece que podría reducir la especificidad de esta patología y relacionarla con otras mejor toleradas en nuestras sociedades. A este respecto suelen descuidarse efectos derivados de legislaciones que restringen derechos dependiendo del diagnóstico y no de la presencia temporal o permanente de adversidades reales para su ejercicio (21; 41; 42), incluyendo derechos civiles tan importantes como la independencia en general, el voto, el matrimonio y el precaución de los hijos, el manejo del dinero, etc.

Proteger La Salud Mental, Un Reto Global

Instituto Andaluz de Salud Mental, Actitudes de la población andaluza ante los enfermos mentales,Sevilla, Consejería de Salud y Servicios Sociales, 1989. 6 Basta con recordar el término “minusválido”, todavía fuerte al cambio en la terminología de los servicios sociales. 5 De esta forma, por ejemplo, el papel de los estereotipos habituales sobre las diferencias entre hombres y mujeres o personas de piel blanca y negra, como racionalización de la división sexual del trabajo y de la esclavitud, respectivamente .

Las referidas a estos últimos géneros de inconvenientes , que, más allá de estas diferencias, semejan ser la referencia última que contamina las reacciones hacia todo lo que suene a “enfermedad mental”, tienden a ser también mucho más negativas que las que ya están respecto a otros trastornos y enfermedades físicas, situándose en el imaginario popular mucho más cerca de las que afectan a algunas drogodependencias, la prostitución u otras formas de proceder consideradas “antisociales” (diez; 17; 20; 37; 40). Y para esto es requisito recurrir al cuerpo de conocimientos acumulados sobre esto desde campos como la Psiquiatría, la Psicología y la Sociología, o esa disciplina resultado de la intersección entre ámbas últimas, la Psicología Social (20; 29-30). Pero, además, facilitar la interacción y los contactos sociales (115; 172) parece una estrategia útil en sí, la mucho más indicada para cambiar no sólo las creencias sino más bien los sentimientos y posiblemente las formas de proceder. Para ello, aparte de distintos programas concretos y locales basados en fomentar maneras de interacción y trabajo en común, es requisito favorecer la integración en la vida diaria de personas con problemas de salud mental. Y en todo ello es esencial, aunque sea un tema sobre el que insistiremos luego, al lado de distintas formas de acompañamiento estructural, impulsar la participación de los movimientos asociativos de familiares y personas perjudicadas.

O sea, que hay que tomar en consideración que los estereotipos exageran y distorsionan relativamente, pero no inventan sin más todos estos aspectos, con lo que se utilizan para justificar reacciones sociales en parte protectoras, aunque su origen sea mucho más complejo . Y a ese respecto, lo primero que hay que decir es que, si bien charlamos de un fenómeno unitario , estamos también con una cierta variedad. En verdad y como observaremos con algo más de detalle a continuación, las actitudes, aunque sobre un fondo negativo común bastante popularizado (12; 16-17; 37), son variables con relación a las diferentes enfermedades y inconvenientes concretos, los contextos sociales y culturales en los que se desarrollan y algunas características individuales de las personas que las manifiestan y en las que se miden (11; 43). Bajo la premisa de que la persona con esquizofrenia sigue un tratamiento farmacológico sostenido, las intervenciones psicosociales y la psicoterapia tienen como objetivo contribuir a estas personas a sobrepasar los óbices sicológicos, sociales y laborales. Los enfermos de esquizofrenia muestran una discriminación añadida gracias a la dificultad de adaptación al medio. No es infrecuente la negativa a alquilar una vivienda a un individuo con esquizofrenia, ni a contratar laboralmente a una persona con esquizofrenia.